18.11.22

Si el Teatro Albéniz se ha salvado, ha sido por ellos

 


 

El gallo que no cesa  

Radio Nacional de Eapaña

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18/11/2022 52:56

Hazte con el escenario junto a Chema García Langa y las gallinas y los gallos de RNE. Tere Vilas recuerda en El retrovisor el incendio que acabó con la muerte de 31 personas en la estación londinense de King's Cross-Saint Pancras en 1987; les ofrecemos la previsión del tiempo; nuestra 'Palabra de gallo' de hoy es degollina; Miguel Ángel Guillén echa un vistazo a los mensajes que han llegado a las redes sociales; Marta Conde se encarga de nuestra propuesta musical; charlamos en la entrevista con Eva Aladro, miembro de la Plataforma de Ayuda al Teatro Albéniz, para conocer cómo ha sido la larga lucha para abrir de nuevo esta sala madrileña; retamos a nuestros oyentes a que participen en el 'concurso musical' llamando al teléfono del directo 900 137 137; con César-Javier Palacios conocemos en El vuelo de la alondra la estrecha relación que mantenemos los humanos con los piojos y la particular visión que tienen las cabras montesas; en el reportaje de Miguel Ángel conocemos diversos tipos de robos que se cometen en la actualidad  y terminamos con el resumen loco e intenso Palabra de gallo.
 

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17.11.22

La nueva vida del Albéniz: el teatro que reabrió gracias a la lucha de los madrileños

 

 Noticia de El Mundo

Jueves 17 de noviembre 2022

La nueva vida del Albéniz: el teatro que reabrió gracias a la lucha de los madrileños


Tras 14 años cerrado, el teatro Albéniz reabre hoy sus puertas a lo grande con el estreno del musical Company, que cuenta con Antonio Banderas como director y protagonista del show. El actor malagueño desembarca en la capital con una pieza clásica, estrenada en Broadway en el año 1970 y que es considerada como una obra maestra del género.

La apertura de este emblemático edificio ha sido posible gracias a la incansable lucha de un grupo de ciudadanos, que crearon la Plataforma de Ayuda al Teatro Albéniz y batallaron durante 17 años para impedir que el inmueble fuese demolido.

Eva Aladro, portavoz de esta plataforma, se muestra exultante ante la inauguración, que supone un homenaje a su madre Teresa Vico, directora del teatro durante 20 años. Cuando su progenitora falleció en el año 2003, la singular construcción iba a ser derribada.

«Representa un triunfo porque hemos conseguido conservar un edificio antiguo, que es legendario en el mundo del teatro, con una restauración integral maravillosa. Además, lo gestiona un gran operador de música -Universal Music- con lo que va a tener una programación que dará el campanazo y se convertirá en el centro de Madrid», declara satisfecha Aladro.

Durante años, el movimiento ciudadano tuvo que luchar a capa y espada contra las instituciones para salvar el teatro y logró captar a muchos adeptos del mundo de la cultura.

«Ha habido momentos muy incómodos cuando nadie nos hacía ni caso. Íbamos a las instituciones y nos ignoraban. La lucha ha sido tan larga que, al final, la gente de la cultura tampoco nos atendía. Llamabas a Almodóvar y no te hacía caso. Al final, estábamos cuatro con la pancarta», recuerda esta profesora de Ciencias de la Información.

 

 

La historia ha tenido un final feliz con el estreno del musical y con la apertura el pasado lunes de un nuevo hotel de cinco estrellas, en pleno corazón de la ciudad. Se trata del primer establecimiento hotelero en el mundo que ha creado la marca Universal Music, con el objetivo de combinar la hospitalidad con el entretenimiento.

El local, situado a escasos metros de la Puerta del Sol, cuenta con 130 habitaciones, un bar restaurante, una piscina exterior, una terraza con vistas al skyline madrileño y un acceso directo al teatro, que dispone de 898 asientos.

La intención de Universal Music -una de las mayores discográficas del mundo- es traer a la ciudad a algunos de los nombres más importantes del espectáculo, lo que convertirá a la capital en un polo de atracción turística.

Repaso a su historia

El teatro Albéniz fue fundado en 1945 y estuvo diseñado por arquitectos de la época, que colocaron un gran retablo en su fachada en homenaje a la Suite ibérica del músico Isaac Albéniz. Tras más de 20 años funcionando como teatro, en los años 70 se convirtió en un cine, que en su sótano tenía una sala de fiestas.

En 1985, volvió a ser un teatro que alquiló la Comunidad de Madrid en los tiempos de Joaquín Leguina. Fue su época de máximo esplendor con una programación de lujo, que incluía desde la Royal Shakespeare Company hasta el Ballet de Cuba.

Con la entrada del nuevo siglo, el propietario del local decidió solicitar ante los tribunales que el teatro dejase de tener protección urbanística alegando que no atesoraba valor arquitectónico ni cultural.

La Comunidad de Madrid se personó en el litigio para defender el teatro, pero posteriormente se retiró en 2003 y el Albéniz quedó desprotegido. El Gobierno regional estaba construyendo entonces los Teatros del Canal, que se convertirían en su nueva sede. Dos años más tarde, se anunció que el Albéniz iba a ser demolido para construir en su lugar pisos de lujo.

Ante esta medida, Eva Aladro, junto a Berta Delgado y Beltrán Gambier, se empezaron a movilizar para crear la plataforma y pidieron la concesión del Bien de Interés Cultural (BIC) para el teatro. La estrategia funcionó ya que, mientras se incoaba el expediente, se bloqueó la demolición del inmueble, que cerró sus puertas en 2008.

En un mes los vecinos consiguieron casi 7.000 firmas en defensa del teatro, en las que participaron desde Vargas Llosa hasta Fernando Trueba o Chavela Vargas. El director de Patrimonio era en aquella época el actual alcalde José Luis Martínez Almeida, que se negó a conceder la protección al edificio, al igual que sucedió con la Asamblea de Madrid.

Se inició entonces una batalla legal de 10 años en los que la plataforma presentó dos recursos contenciosos ante el Tribunal Superior de Justicia y el Supremo. En el año 2013, los tribunales obligaron a la Comunidad de Madrid a abrir el expediente BIC para el teatro, pero el Gobierno de Ignacio González se negó a hacerlo, lo que provocó una serie de protestas.

Finalmente, en el año 2016 la entonces presidenta madrileña Cristina Cifuentes anunció la categoría de Bien de Interés Patrimonial para proteger el teatro. A partir de ese año, los inversores del grupo Mazabi encargaron la rehabilitación al arquitecto Antonio Ruiz Barbarín, que ha llevado a cabo una cuidadosa restauración y ha recuperado las estatuas autómatas de la fachada que habían desaparecido. Siete años después, el Albéniz vuelve a recuperar su antiguo esplendor.

 

 


 

 

 

El Teatro Albéniz de Madrid sube de nuevo el telón tras una larga batalla judicial

 

Economist & Jurist

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Andrés Lara

Redactor de Economist & Jurist

 

El coliseo se salvó de la demolición tras ser declarado Bien de Interés Patrimonial

Hoy jueves, 17 de noviembre, la producción musical Company, de Stephen Sondheim y dirigida por Antonio Banderas, va a ser estrenada en el teatro Albéniz de Madrid. La noticia se quedaría en una reseña en la sección de Espectáculos o de Local de Madrid si no fuera porque hoy se reabre este teatro, que ha estado al borde de desaparecer y que durante años ha sido protagonista de una implacable lucha en despachos y tribunales, con alguna reseñable sentencia de por medio.

El Albéniz fue inaugurado en 1945. En un principio albergaba solo teatro, para posteriormente ser utilizado también como cine, hasta que en 1984 el fue alquilado por la Comunidad de Madrid. En 1997 se aprueba un nuevo Plan General de Ordenación Urbana de Madrid. El Plan cataloga el edificio del Teatro Albéniz con grado de protección estructural, nivel 2, y uso vinculado a teatro. Sin embargo, los dueños del coliseo no estaban de acuerdo con esta decisión, ya que la misma les imposibilitaba dar otros usos más lucrativos al edificio.



Los propietarios interpusieron un recurso contencioso-administrativo que fue resuelto por la Sentencia de 3 de junio de 2003, del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM). La Sala de lo Contencioso-Administrativo del TSJM dictaminó que el teatro debía ser retirado de la lista de bienes protegidos del Plan de Ordenación Urbana.



Esta decisión abocaba a la desaparición del teatro, circunstancia que se hizo patente en 2005. La Comunidad de Madrid, que había recurrido el fallo del TSJM, decidió retirar el recurso, y la sentencia se coinvirtió en firme. Además, en 2006, ante la apertura de los Teatros del Canal, la Comunidad de Madrid optó por dejar de alquilar el Albéniz, que fue vendido a la inmobiliaria Monteverde.

Ese mismo año se anunció el cierre del teatro y la intención de la propiedad de proceder a su próxima demolición total o parcial para transformarlo en un centro comercial y de ocio. Para evitar que el teatro desapareciera se creó la Plataforma de Ayuda al Teatro Albéniz, que tenía como principales impulsores al abogado Beltrán Gambier y a la que es su portavoz, Eva Aladro.

 


Según explica Gambier, la plataforma realizó varias acciones que tenían como fin que el teatro fuera declarado Bien de Interés Cultural (BIC), lo que le blindaría ante cualquier intento de demolición del edificio. Según recuerda el letrado, en 2007 la plataforma presentó 6.000 firmas ante la Dirección General de Patrimonio de la Comunidad de Madrid, entonces encabezada por el hoy alcalde de la capital, José Luis Martínez Almeida. Sin embargo, recibieron la callada por respuesta.

A partir de ahí comenzó una larga batalla en la que Gambier interpuso varios recursos administrativos, entre ellos uno de alzada ante la Comunidad de Madrid que fue rechazado. “Finalmente”, destaca, “fuimos al Tribunal Superior de Justicia de Madrid, que emitió un fallo en el que daba la razón a nuestros planteamientos”. El fallo, de 15 de junio de 2011, fue recurrido por los propietarios del teatro ante el Supremo, que ratificó la sentencia del TSJM. A este respecto, Gambier aclara que este fallo “obligaba nada más que a abrir el expediente, no a proteger ni a obligar a proteger, aunque paralizaba cualquier acción sobre el inmueble”.

A pesar de que la Real Academia de las Bellas Artes de San Fernando y la Real Academia de la Historia redactaron informes a favor de que el teatro fuera protegido, la Comunidad de Madrid se negó a este extremo. Gambier interpuso recurso de reposición contra esta decisión en 2014.

En 2016 todo cambió, la entonces presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, decidió proteger el edificio, aunque en lugar de darle la categoría de BIC, fue catalogado como Bien de Interés Patrimonial (BIP), en lugar de un Bien de Interés Cultural (BIC). En el caso de los BIC, la protección es íntegra para el edificio, mientras que en los BIP se preservan algunos elementos. En el Albéniz, la protección alcanza el escenario, el patio de butacas, las escaleras y los accesos a las tres plantas, además del nombre y el uso artísticos del espacio.

La empresa propietaria, actualmente el fondo de inversión Mazabi, ha restaurado el edificio y se lo ha alquilado a Universal Music Spain, que ha instalado el U-Music Hotel Madrid, un concepto de hotel y teatro que ya a desarrollado en ciudades de otros países.


 

De este largo proceso administrativo-judicial, Beltrán Gambier destaca la sentencia del TSJM de junio de 2011, algo en lo que coincide el catedrático de Derecho Administrativo Jesús Prieto de Pedro, que la califica como “una sentencia que ama el teatro”.

En un análisis sobre este fallo Prieto expone que el Alto Tribunal afirma en su resolución que “la decisión de incoar el procedimiento de declaración de bien de interés cultural no supone el ejercicio por parte de la Administración de una potestad discrecional, como sostiene la Administración demandada, sino de una potestad reglada, como reglado es el acto final de declaración de bien de interés cultural”. “Lo que ocurre es que la potestad administrativa se encuentra en este caso legalmente definida mediante conceptos jurídicos indeterminados, que no es lo mismo que potestad discrecional”, afirma la sentencia.

No obstante, con ser este planteamiento importante, Jesús Prieto llama la atención sobre un elemento novedoso de la sentencia, y es que se prima el uso del inmueble por encima de las características arquitectónicas del mismo. Destaca el catedrático que “la opción de dar primacía a la suerte del inmueble sobre la del hecho cultural es la que, precisamente, marcó la solución de la primera sentencia del TSJ de Madrid, de 3 de junio de 2003, en la que, al denegar la inclusión del teatro en el catálogo urbanístico del PGOUM, la sentencia termina por afirmar algo sobre lo que en este momento sí podemos entender la importancia que posee, que: ‘la vinculación del uso no resultaría justificada, es decir, la conformación del inmueble es lo que comportaría el mantenimiento del uso…’”.

A su juicio, es en este punto en el que estriba la novedad de la sentencia de junio de 2011. Afirma que “inducida esta segunda sentencia por el objeto del recurso y por el nuevo y, como se revela, acertado enfoque de los ahora recurrentes, el Tribunal da un giro substancial, en tanto otorga primacía al hecho histórico inmaterial del teatro Albéniz, actualizado en su uso último, y lo vincula indisociablemente a la pervivencia del edificio, incluso aunque éste en sí mismo no alcance –como hemos visto- a satisfacer las exigencias de valor excelso para ser protegido”

Prieto señala que, prosiguiendo este nuevo derrotero, el Tribunal comienza por advertir expresamente que el edificio, en tanto hecho material, no es ahora lo principal: “Aunque lo mencionan, no ponen especial énfasis los recurrentes en el valor arquitectónico del edificio en el que el Teatro Albéniz se ubica, pues éste ha sido ya negado –y así lo destacan- por sentencia firme dictada por esta misma Sala de 3 de junio de 2003…”.

Según señala este catedrático, el TSJ, partiendo de la argumentación de los recurrentes, afirma que “dicha sentencia no impide que el Teatro Albéniz pueda ser declarado bien de interés cultural por una razón distinta de la arqueológica y, en concreto, por su relevante interés cultural, social, histórico y artístico, derivado de su programación cultural desde que fuera inaugurado en 1945, como teatro musical dedicado a la ópera y al ballet, haciendo especial referencia a su programación variada y de alta calidad”.

 

 

 

 

15.11.22

El mítico Teatro Albéniz de Madrid renace como hotel de lujo

 


 

Noticia de Economía Digital

Autor: Juan Pedro Chuet-Missé 

15 nov 2022

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Tras una azarosa vida, el Teatro Albéniz de Madrid, cerrado hace 13 años, reabre como un establecimiento de cinco estrellas operado por UMusic

A pasos de la Puerta del Sol, por más de seis décadas el Teatro Albéniz fue uno de los motores de la escena cultural del Madrid de la posguerra y la transición.

Cerrado en 2009, resurge de la mano de la nueva marca hotelera de Universal Music y debutará con un musical dirigido y protagonizado por Antonio Banderas.

Mantener la esencia del Albéniz

La llegada del nuevo UMusic Hotel Madrid marcará el debut de esta compañía a nivel mundial.

Su rehabilitación buscó mantener la esencia de este histórico teatro, como el llamativo conjunto escultórico de Ángel Ferrant en la fachada diseñada por Manuel Ambrós Escanella.


 

 

 

En la fachada se pueden ver ocho de las once esculturas realizadas por Ángel Ferrant, que eran autómatas que podían mover sus brazos y cuerpos

Allí se pueden ver ocho de las once figuras humanas originales; que en rigor eran autómatas porque tenían un mecanismo que les permitía mover los brazos y podían tocar una guitarra, abanicarse o balancear el torso.

La historia del Albéniz

Durante sus primeros diez años de vida el teatro se dedicó al género de la revista, y luego se convirtió en cine.

El salón de fiesta del sótano (llamado Fantasía, luego Folies y más tarde Xairo) era uno de los puntos clave del Madrid canalla; en un espacio que tuvo su apogeo en los años ’70.


 

 

La Comunidad de Madrid lo arrendó para organizar el Festival de Otoño en 1985, y funcionó como teatro hasta su cierre en 2009.

Nuevo espacio para la cultura

“El nuevo UMusic Hotel destacará a Madrid como un vibrante centro para la música, las artes y el entretenimiento; sirviendo como un centro creativo que promoverá el impacto social, la educación, la sostenibilidad y la innovación a través del poder de la música”, dijo Robert Lavia, consejero delegado de UMusic Hotels.

Así será el nuevo hotel

El nuevo Hotel Albéniz tiene una categoría de cinco estrellas en sus 130 habitaciones y suites. Dos elegantes vestíbulos dan la bienvenida, en un establecimiento que cuenta con un bar y restaurante, una piscina exterior, una terraza con bonitas vistas del centro histórico de Madrid, sala de reuniones y acceso directo al teatro.

 


 

El regreso a las tablas

La renovada sala cuenta con 898 asientos, y el retorno a las funciones estará liderado por Antonio Banderas, quien desde este jueves 17 dirigirá y protagonizará la obra Bobby, que estará en cartelera hasta el 14 de febrero del año que viene.

“Ahora estamos en un momento en el que se cierran más teatros que se abren”.

Antonio Banderas

 

 «Abrir un teatro es bueno y un rayo de esperanza, porque lo contrario, cerrarlo y que se convierta en unos grandes almacenes o en una tienda de discos es un paso atrás. Lamentablemente, ahora estamos en un momento en el que se cierran más teatros que se abren», dijo Banderas; informa Europa Press

 

Madrid, el debut de UMusic Hotel


 

 

La estrategia de UMusic Hotels, participada por Universal Music Group y Dakia Entertainment Hospitality Group, es ofrecer alojamientos de lujo con una activa vida cultural.

“Los hoteles se inspirarán en su respectiva cultura local y servirán como centros creativos en comunidades de todo el mundo”, indicaron fuentes de la compañía.

El hotel de Madrid será la punta de lanza de la expansión de este nuevo grupo, con la idea de abrir más establecimientos en Estados Unidos y Latinoamérica.